Cuando leí esta canción no hice más que largar un suspiro y luego pensar en el dulce y jugoso sabor de la fruta y se me ocurrió una Tarta de Frutillas Light que no hace más que llevar la música en su imagen y resonar toda su poesía en el paladar.
La mixtura de la cremosidad láctea, ese toque cítrico y el sabor particular de la fresa hace que esta tarta merezca todos los premios. Sin exagerar, un manjar para quedar más que bien.
Se la presento:
Ingredientes para 8 porciones: (aporta una de las porciones de lácteo descremado diaria y de fruta)
500 gramos de frutillas
5 sobres de Sacarosa (ver TIPS LIGHT)
500 gramos de ricota magra
1 huevos
8 sobres de Sacarosa
1 cucharadita de esencia de frutilla
Ralladura de un limón
1 caja de gelatina de frutilla Light de las que rinden 1 litro
500 cc de agua hirviendo
Preparación:
Lavar, sacar el cabo de las frutillas y cortarlas a la mitad. Rociarlas con los 5 sobrecitos de sacarosa, mezclar y dejarlas reposar en la heladera un mínimo de 3hs, si es posible del día anterior mejor.
En un bol mezclar la ricota con el huevo, la sacarosa restante, la esencia y la ralladura de limón. Disponer en un molde para tartas o similar, NO desmoldable de 24 cm. de diámetro rociado con rocío vegetal, la mezcla de forma pareja. Cocinar en horno medio unos 30´ o hasta que vean que está doradita. Apartar.
Diluir la gelatina en el agua hirviendo y dejar entibiar.
Cuando la base está fría colocarle las frutillas con el corte hacia abajo. Cubrir con la gelatina. Llevar a la heladera mínimo 2 hs.
Invitar a amigas/os con algo fresco o un cafecito, como les parezca más distendida la charla.
Nota: debe ser una tartera no desmoldable porque al volcar la gelatina debe retener el líquido. Luego se solidifica bastante como para dar vuelta con la mano tranquilamente.